
Pasando de la calefacción por vapor a la calefacción por infrarrojos para el calentamiento de los bordes de los muebles
Seamos honestos: la calefacción por vapor es algo obsoleto. Ha sido el método estándar durante años, pero resulta problemático. Con el constante mantenimiento de las calderas y toda esa energía que se desperdicia a través de las tuberías, en realidad estás pagando por energía que ni siquiera utilizas.
Es mucho más lógico pasar a utilizar la calefacción por infrarrojos para el calentamiento de los bordes de los muebles. De esta manera, el calor llega directamente al lugar donde se necesita: justo sobre la pieza a trabajar.
El aspecto económico
Aquí está la verdadera diferencia. Los sistemas de calefacción por vapor son como un horno que nunca para de funcionar; estás gastando dinero para mantener el agua hirviendo y las tuberías calientes, incluso cuando no estás procesando ninguna pieza de madera.
Con la calefacción por infrarrojos, todo es diferente. Funciona de forma instantánea: basta con encender el interruptor y ya hay calor. Cuando lo apagas, deja de haber gastos.
Si tu taller tiene esos períodos de inactividad en los que la línea de producción no funciona, este es el momento en el que verás los mayores beneficios. Te liberas de las calderas voluminosas y de todas esas tuberías complicadas. En la mayoría de los casos, los ahorros energéticos compensan el costo total de la actualización en unos 12 a 18 meses. Claro, esto depende de las tarifas eléctricas de tu zona y de cuántas fugas de vapor hayas ignorado hasta ahora.
Lo técnico que realmente necesitas saber
La calefacción por infrarrojos funciona de manera diferente. En lugar de depender del aire caliente o del contacto directo, este tipo de calefacción penetra directamente en el material. Es muy eficiente, lo que significa que el adhesivo se seca más rápidamente. Esto implica que probablemente no necesites una cinta transportadora tan larga, lo que ahorra espacio en tu taller.
Pero hay algo importante que debes tener en cuenta: verifica tu capacidad eléctrica. Estas lámparas de infrarrojos consumen mucha corriente. Si las conectas a una red eléctrica antigua, es posible que los disyuntores no puedan soportar esa carga. Sería buena idea revisar tus paneles eléctricos para asegurarte de que puedan manejar la carga máxima antes de encender las lámparas.
Manteniéndolas en buen estado
Las tuberías de vapor se oxidan y pierden eficacia con el tiempo. Pero las lámparas de infrarrojos no presentan este problema, aunque eventualmente se agotan.
Hemos diseñado nuestras lámparas de repuesto de manera que sean fáciles de reemplazar. Cuando una lámpara se agota, basta con reemplazarla y volver a trabajar. Sin complicaciones.
Una cosa más: mantén las lámparas limpias. Si el adhesivo o el polvo se acumulan en el vidrio de cuarzo, se creará un punto caliente que acelerará la destrucción de la lámpara. Un ligero mantenimiento regular es suficiente para que duren más tiempo.