
Elegir las lámparas de calor adecuadas para su granja avícola
Cuando se establece una granja avícola automatizada, las lámparas de calor que se eligen determinan, en gran medida, cuánto dinero se tendrá que gastar cada mes. Si se eligen las lámparas incorrectas, se estará pagando por electricidad desperdiciada. Tomamos en consideración las leyes físicas relacionadas con la transmisión del calor, para así mantener los costos por ave al mínimo posible.
El problema de la tensión eléctrica
Calculamos la potencia necesaria basándonos en la cantidad de calor que requiere la zona donde se encuentran las aves. Elegir entre 220V y 380V no depende únicamente de qué puede manejar el panel eléctrico, sino que también afecta toda la estructura de cableado.
Por lo general, es mejor usar una tensión más alta en granjas de gran tamaño. Esto permite utilizar cables más largos sin perder potencia en el camino; de esta manera, la lámpara ubicada en el extremo opuesto de la instalación genera el mismo calor que la que está justo al lado del disyuntor. Si se utiliza una potencia demasiado baja, las lámparas tendrán que funcionar al 100% todo el tiempo. Esto provoca que los filamentos se quemen y se necesiten numerosas reparaciones.
Ondas cortas vs. ondas largas (y por qué es importante)
Nosotros optamos por tecnología de halógeno de cuarzo, ya que reacciona rápidamente. La radiación de ondas cortas es excelente, ya que atraviesa fácilmente el aire y llega directamente a las aves.
Piénselo: ¿para qué gastar dinero en calentar el aire en las vigas, si lo que realmente importa es mantener caliente a las aves que están en el suelo? A menudo utilizamos tubos recubiertos para ajustar el espectro de luz. Esto evita que se formen “puntos calientes” que puedan estresar a las aves, y en su lugar distribuye un calor uniforme por todo el suelo.
Aspectos prácticos
Utilizamos conectores estándar R7 o Sk15. ¿Por qué? Porque son fáciles de instalar. Lo último que se quiere es que el personal tenga que pasar medio día reemplazando un conector en medio de un frío intenso. Debería ser un proceso de cinco segundos.
Pero aquí está el problema: las lámparas de alta densidad generan mucho calor en un solo punto. Si la ventilación no funciona correctamente junto con el sistema de calefacción, se crearán zonas con aire estancado y sofocante.
Es necesario equilibrar la cantidad de calor producida con el flujo de aire. De lo contrario, se podrían dañar las aves mientras se intenta mantenerles calientes los pies. Es mucho más fácil planificar todo desde el principio, en lugar de tener que pagar por reparaciones costosas posteriormente.